miércoles, 4 de agosto de 2010




Alejando D, filósofo
del siglo pasado, afirmo que todo lo que hacemos en la vida, lo hacemos para seducir. Seducir a alguien, es lograr que desee lo que uno
quiere que desee. Seducir es incentivar, estimular,
provocar el deseo en el otro.
Muchos esperan en silencio
detectar una señal en el ser amado, esperan ser deseados. A otros, lo que los seduce, es sentirse deseados. A otros, nos
seduce lo opuesto, sentirse no deseados. A otros, los seduce lo prohibido, lo imposible, lo que no pueden tener. ¿Existe una sola manera de seducir? ¿Es posible seducir a alguien
que no nos desea? ¿Alcanza con la seducción para el amor?. si
se desea lo que no se tiene, cuando se tiene, ¿se sigue
deseando?
¿Tendrán algún efecto las “técnicas de
seducción”?...

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